El hábito hace al monje

La primera impresión cuenta, y aunque parezca superficial, la forma en la que un candidato viste tiene un gran impacto en si se toma en serio al empleador o no. La elección más obvia sería apostar por una camisa y una corbata, pero si se conjuntan mal puede ir en tu contra del mismo modo que si eliges unos vaqueros desgastados.

Cómo vestirse para una entrevista

Lo más importante cuando te vistes para una entrevista, o para cualquier ocasión, es sentirte cómodo. No te lo tomes de manera literal, naturalmente, ya que un pijama rara vez es lo mejor que te puedes poner para una entrevista. Lo que eliges ponerte refleja cómo eres. Si tú nunca llevas traje en tu vida diaria, ponerte uno para una entrevista puede hacerte sentir raro e incómodo, lo que puede tener un impacto mucho más negativo que ponerte la versión más elegante de lo que normalmente usas.
Otra cosa importante es estar seguro de adónde vas. Si te presentas en una entrevista con una elegante camisa y unos vaqueros pero tienes enfrente a un conjunto de personas que usan trajes de chaqueta y corbata de primeras marcas estás luchando en una batalla perdida. En otro caso, presentarte con un traje de 3 piezas y pajarita para una entrevista en una agencia de diseño dará la sensación de que no sabes en qué ambiente te estás moviendo. Haz tus investigaciones e intenta averiguar cuál es el nivel de elegancia que se requiere.

Qué ponerse

Como hemos explicado, el tipo de vestimenta sólo depende de ti y del trabajo al que estás optando. Una cosa con la que siempre aciertas es la camisa blanca. Esta es la típica prenda que no falta en ningún armario. Sin embargo, pese a ser una de las prendas más usadas, también tiene un problema, las manchas. La blancura de la camisa hace que las manchas sean más visibles que en cualquier otra camisa de color o estampada.

Esto puede hacer que la vida de este tipo de prendas sea más corta de lo que te gustaría, aunque puede que no sea el caso. Tan pronto como te des cuenta de la mancha, intenta lavarla (del revés) con agua caliente, pero no frotes porque harás que la mancha se expanda. Entonces usa Vanish Oxi Action Crystal White Polvo en la zona afectada y masajea suavemente dejando que haga su efecto durante unos minutos. Después lava el tejido como lo harías normalmente añadiendo un cacito de Vanish en tu detergente. Esto no hará solo que la mancha desaparezca sino que se encargará del resto de la camisa y las manchas de sudor dándole al tejido un blanco radiante.

Por último…

Plánchala. Parece obvio, pero puede marcar la diferencia. Cuando estés seguro de lo que llevas, ganarás en confianza. Pon en prácticas estos consejos y consigue el trabajo que te mereces.