Más allá de la Ropa Vintage

Vintage, de segunda mano, económico, retro… Más allá de como quieras llamarlo, ponerse ropa vieja es más asequible, ecológico y hasta moderno. Sin embargo, los materiales con los que estas prendas están hechas han cambiado considerablemente con los años, y al mismo tiempo también han evolucionado los detergentes y los quitamanchas. Por este tipo de razones, no es aconsejable meterlas en la lavadora con el resto de ropa, ya que algunas requieren de un cuidado más especial.

En este artículo vamos a analizar algunos de los tejidos más comunes de las modas de otros tiempos, así como el trato especial que necesitaban a la hora de eliminar la comida, la suciedad o las manchas de sudor.

Rayón/Viscosa

Este tejido se empezó a producir por primera vez a principios de 1900, y pese a que se sigue usando en la actualidad, lo cierto es que ha perdido popularidad como material primario. Las fibras están hechas con celulosa cogida de la pulpa de madera, y fue el tejido típico de las camisas hawaianas popularizadas en Estados Unidos en los años 40 y 50. Por otra parte, es importante comprobar la etiqueta de cuidado antes de intentar quitar cualquier mancha, ya que el rayón puede ser bastante sensible. Cuando lo laves, procura no frotar demasiado fuerte y usa siempre agua fría.

Tela de queso/Muselina

Ambos son tejidos de algodón suelto, pero con las características especiales de que la muselina tiende a ser más fina y la tela de queso más pesada. Además, aunque se siguen usando hoy en día para la fabricación de ropa, su momento de mayor popularidad se produjo en los años 60 y 70. Debido a la manera en la que están hechas, las prendas con este tipo de tejido pueden ser muy delicadas con el tiempo, de ahí que sea muy importante aplicar un cuidado extra durante el lavado. De este modo, es recomendable lavar la muselina a mano, con agua caliente y también con un poco de Vanish. Eso sí, procura no escurrirla durante el lavado porque puede estirarse y perder su forma.

Crepé de poliéster

El crepé de poliéster es un tejido fabricado por el hombre y procedente del hilo de poliéster que además destaca por ser pesado, muy resistente a las arrugas y por mantener su forma. Esto explica su popularidad como material confeccionado en los 50 y 60. Sin embargo, su éxito empezó a caer en las décadas posteriores debido a un mayor uso de poliésteres más ligeros y de tejidos naturales como el algodón. Además, el crepé de poliéster es fácil de limpiar, puede secarse rápido y lavarse a unos 40 grados. Pero como los materiales sintéticos son todos muy sensibles al calor, es importante seguir siempre las instrucciones de la etiqueta de cuidado.